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Ventajas
e inconvenientes del tiempo compartido
Desde
un punto de vista socioeconómico, el tiempo compartido (timesharing)
ofrece una serie de ventajas:
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Muchas personas sueñan con disponer de un sitio de vacaciones
propio, pero se encuentran con el problema financiero. La fórmula
del tiempo compartido hace accesible este sueño a un gran número
de personas.
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Los
gastos fijos de las segundas residencias se reparten entre los
diferentes propietarios de tiempo compartido.
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Se
evita la desocupación de los alojamientos de vacaciones durante
largos periodos.
El
tiempo compartido por sí mismo no es una fórmula peligrosa,
pero muchas de las prácticas comerciales relacionadas con
él dejan mucho que desear. Estos problemas existen, sobre
todo, por el hecho de que en la mayor parte de los Estados europeos,
los promotores o vendedores no se hallan sometidos a norma alguna
para acceder a la profesión, al contrario de lo que ocurre,
por ejemplo, en el sector de las agencias de viajes. Bélgica
es el único país en la actualidad donde los vendedores
deben estar inscritos oficialmente. Presentamos aquí algunos
ejemplos de prácticas dudosas:
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Algunos
vendedores no dudan en hacer publicidad engañosa al presentar
el tiempo compartido como una inversión o un derecho de propiedad.
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Las técnicas de venta a veces son agresivas (telemárketing relacionado
con falsos concursos, encuestas y sorteos; premios de viajes;
venta tras una presentación en un lujoso hotel o una excursión
al lugar referido; percepción de grandes cantidades a cuenta,
etc.).
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Los folletos de venta son a veces muy escuetos y silencian la
naturaleza jurídica de los derechos adquiridos, la calidad difícilmente
verificable del alojamiento, los gastos suplementarios, los
gastos de desplazamiento o de transporte, el inventario de las
residencias y las semanas de las que disponen los vendedores,
etc.
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Puede suceder que el cambio o la venta del tiempo compartido
sea difícil o imposible si la residencia o el periodo son poco
interesantes.
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La última novedad consiste en que algunas empresas sin escrúpulos
contacten con los dueños de un tiempo compartido y prometan
encontrar, o afirmen haber encontrado, un comprador para la
semana que ellos tienen, a veces a condición de que compren
un nuevo tiempo compartido (esta técnica se conoce como "buy-sell").
Algunos prometen también vender el tiempo compartido a un precio
poco realista. Lo que suele ocurrir con frecuencia es que la
promesa no se cumple o que el consumidor sufre una gran pérdida
financiera.
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