Nuevas
fórmulas
Existen nuevas formas de tiempo compartido (timesharing), algunas
de las cuales han surgido simplemente para salirse, o tratar de
salirse, del campo de aplicación de la directiva europea
sobre tiempo compartido. Destacamos que las nociones de tiempo
compartido o de multipropiedad no son nociones legales mencionadas
en la directiva. Se utilizan comúnmente para describir
las diferentes formas de derecho de uso a tiempo parcial de uno
o varios alojamientos de vacaciones durante un determinado periodo.
Clubes de vacaciones
Se trata de un programa de tiempo compartido en el cual el alojamiento
y/o el periodo de utilización no se especifican y son, por lo
tanto, "flexibles".
Puntos de vacaciones
El vendedor/promotor ofrece un programa de club basándose en unos
puntos con un valor determinado, lo que permite una mayor flexibilidad
en cuanto a los periodos (por ejemplo, en medio de una semana,
el fin de semana) y a los alojamientos (por ejemplo, estudio,
apartamento de dos dormitorios).
"Holiday packs" o "packs vacaciones"
Se trata de programas de tiempo compartido con una duración de
menos de 3 años (la duración mínima de un tiempo compartido clásico
es de 3 años) durante los cuales el comprador tiene derecho de
utilización de varias semanas. El objeto de tales contratos es,
a menudo, un club de vacaciones. Salvo si el contrato o una cláusula
adicional prevé una prórroga, este tipo de contratos no está sometido,
en principio, a la directiva, pero podría aplicarse la que trata
de los viajes "todo incluido".
Tarjetas de vacaciones
Variante de los sistemas descritos arriba, en el que el contrato
prevé otras ventajas o derechos (por ejemplo, reducciones en el
precio, alquiler de vehículos gratis), además del derecho principal
de alojamiento.
Contratos de reventa del tiempo compartido
Estos contratos, y sobre todo las prácticas agresivas, o sea,
deshonestas, son objeto de numerosas denuncias desde hace años.
A pesar de que la directiva sobre tiempo compartido no se aplica,
en principio, a estos contratos ni a las prácticas abusivas, los
códigos de conducta de la OTE le dedican un capítulo especial
en el que imponen ciertas reglas a sus miembros sobre la publicidad,
las informaciones y las prácticas de venta.